Una de las preguntas que más me hacen antes de cada viaje es esta: «¿Qué llevo?». Y entiendo la ansiedad detrás de la pregunta: nadie quiere cargar de más, pero tampoco quiere quedarse sin algo importante a mitad de etapa. Te dejo la lista que yo misma uso y la que les comparto a quienes viajan conmigo.
La regla de oro: menos es más
El error más común de quienes hacen el Camino por primera vez es llevar demasiado. Tu mochila no debería pesar más del 10% de tu peso corporal (sin contar agua). Cada cosa que metas de más, la vas a sentir en la espalda durante semanas. Antes de cerrar la mochila, preguntate: «¿esto lo voy a usar todos los días, o lo metí ‘por si acaso’?». El «por si acaso» es, casi siempre, lo primero que sobra.
Ropa
- 2 o 3 remeras técnicas (nada de algodón, que retiene la humedad y tarda en secar).
- 1 pantalón largo liviano o un pantalón convertible a corto.
- 1 short o pantalón corto para los días de más calor.
- Ropa interior técnica para 3-4 días (se lava en el alojamiento todas las noches).
- 1 campera liviana de abrigo (tipo polar o pluma) para las noches frescas.
- 1 piloto o campera impermeable, liviana y compacta. En Galicia, la lluvia aparece sin aviso.
- 1 buff o pañuelo de cuello, útil para sol, viento o frío.
- Medias técnicas (no de algodón) — llevá un par extra de las que ya usaste en entrenamientos, nunca medias nuevas sin probar.
Calzado
- Zapatillas o botas de trekking ya usadas y probadas. Nunca estrenes calzado nuevo en el Camino.
- Sandalias o calzado liviano para descansar los pies al llegar al alojamiento.
- Plantillas de repuesto, si tus zapatillas lo permiten.
Higiene y botiquín
- Kit de higiene básico en formato viaje (jabón sólido multiuso ahorra espacio).
- Toalla de secado rápido, tipo microfibra.
- Protector solar, imprescindible incluso en días nublados.
- Vaselina o crema antirozaduras (tus pies y vos se lo van a agradecer).
- Tiritas específicas para ampollas, ibuprofeno o analgésico habitual, y cualquier medicación personal.
Documentos y dinero
- Pasaporte o documento de identidad vigente.
- Credencial del peregrino (te la dan al inicio del Camino, y es la que te permite sellar cada etapa para obtener la Compostela al llegar a Santiago).
- Seguro de asistencia en viaje.
- Algo de efectivo en euros para los pueblos más pequeños donde no siempre hay datáfono.
Tecnología y extras
- Celular y cargador (un power bank pequeño es una gran inversión).
- Bastones de trekking, sobre todo si vas a hacer etapas con desniveles.
- Una mochila de día pequeña (10-12 litros) si tu mochila principal va a ser trasladada de hotel a hotel, como sucede en el Camino de Santiago VIP.
Lo que no necesitás llevar
Secador de pelo, más de dos libros, ropa «para la noche en la ciudad», o cualquier electrodoméstico que pese más de 200 gramos. El Camino, en ese sentido, también es un ejercicio de soltar lo innecesario, dentro y fuera de la mochila.
Un beneficio extra si viajás conmigo
En el Camino de Santiago VIP desde Sarria, el traslado de equipaje de hotel a hotel está incluido. Eso significa que durante el día solo cargás una mochila pequeña con lo esencial: agua, algo de abrigo y tu credencial. Tu mochila grande te espera en el próximo alojamiento.
Si tenés dudas puntuales sobre qué llevar para la fecha o el tramo que estás considerando, escribime y lo vemos juntas.