Desde niña sentí una inquietud difícil de explicar: la necesidad de descubrir qué había más allá de lo conocido.
Mientras muchas personas buscaban respuestas afuera, yo empecé un camino para entenderme a mí misma. Los libros, las culturas distintas, la espiritualidad y las historias de otros mundos fueron despertando una pregunta que me acompañaría durante años:
En un momento de mi vida entendí que seguir esperando "el momento perfecto" también era una forma de miedo.
Entonces tomé una decisión que cambiaría todo: dejé atrás la seguridad que conocía, vendí mis pertenencias y convertí una camioneta en mi hogar.
Así comenzó un viaje que me llevaría desde Ushuaia hasta Alaska — convirtiéndome en la primera mujer uruguaya en recorrer todo el continente americano por tierra, sola y al volante.
Lo que empezó como un cruce de continente se transformó en una forma de vida. Grecia, Portugal, Arabia Saudita, México, Perú, Ecuador, Guatemala, Panamá, Chile… cada país sumó una pieza distinta a la misma pregunta.
Kilómetros después — y países después — descubrí algo que cambió mi manera de ver la vida:
las fronteras más difíciles no eran las de los países.
Eran los miedos que llevaba conmigo.
Las dudas.
Las creencias que me limitaban.
La versión pequeña de mí que pensaba que no podía.
Y entendí que no era la única con ese tipo de fronteras propias. Que cruzarlas no necesita un continente entero — a veces alcanza con un camino, trece días, y la decisión de empezar.
Después de más de 13 años de vida nómade, cuatro libros y miles de kilómetros recorridos, entendí que un viaje puede ser mucho más que conocer lugares.
Puede ser una oportunidad para reconectar contigo, salir de la rutina, desafiar tus límites y volver con una historia diferente.
Por eso nació Viajá Conmigo.